31 diciembre, 2006

Cristal

Mención de honor y Daspena de cristal a los que aprovechan las últimas horas del año para dedicarte un "hasta el año que viene". Por supuesto, se sube de categoría si al final se acaba explicando el chiste con un "que es en unas horas/minutos".

Daispena

El jurado de la I edición del Certamen internacional del humor patético ha decidido, por unanimidad, conceder el primer premio, el Daspena de oro, a aquellos que aprovechan los puentes (jornadas de descanso) de duración excepcional para explicar que "esto, más que puente, es un acueducto", ex-aequo con todos los que, en las fiestas de Nochevieja con barra libre, se acercan a ti y te informan de que "venga, macho, que la próxima la pago yo".

De colores

Hoy hemos visto en la prensa una imagen en la que una señora abraza la barriga de Julia Roberts, que se ve que está embarazada.

Para los que no sepan quién es la efusiva dama, que sepan que se trata de Oprah Winfrey, diva de la televisión norteamericana cuyo nombre probablemente suene, por ejemplo, a los que siguiesen en su día Matrimonio con hijos, pues Peggy Bundy era una fanática de su programa, a diferencia de su marido Al, que la detestaba.

Entonces, ¿quién es esta controvertida mujer tan popular en los EE.UU.? Ilustraré la respuesta:
María Teresa CamposPintura negraOprah

27 diciembre, 2006

'Manolo y Benito corporeision' es una serie magnífica

Nada, lo siento, es que ni como inocentada.

25 diciembre, 2006

El infierno (II)



Conjugando los terrores del presente con los fantasmas del pasado, Antena 3 decide que lo mejor para torturar a los espectadores del S.XXI a gusto es no conformarse con politonos, dondestascorazones, polígrafos y demás monstruitos actuales, sino rescatar a los personajes que atormentaron a una generación.

Y han comenzado con el cuentachistes/imitador cuya persistencia en pantalla nunca nadie logró entender: Rubén, aquél niño repelente que lograba activar los niveles más altos de alarma en nuestro indicador de vergüenza ajena cuando hacía chistes sobre la obesidad de Cristina Almeida ensuputacara o realizaba originales imitaciones de Carmen Sevilla, José María García, o Aznar, que debíamos aplaudir porque como era un niño...

Pues el niño creció y decidió desechar sus pocas opciones de no ser reconocido en la actualidad, acudiendo a uno de esos programas-relleno de los peores momentos de la historia de la televisión.

El vídeo adjunto es de hace unos meses: si rescato al niño-prodigio ha sido por la aparición de un par de vídeos suyos en otra nueva edición de este nauseabundo formato contenedor esta Nochebuena.

El infierno

Aunque el Papa diga que el infierno consiste en la desconexión con Dios, en realidad es un concepto bastante más doloroso que el quedarse sin cobertura.

En el averno se emiten constantemente programas insípidos cuyo final viene marcado por un anuncio de politonos, que se engarza con otro anuncio de politonos (normalmente el mismo: "cogeló, Cristiná, que te están llamandó"), indicador del comienzo del siguiente engendro.

El infierno existe y se llama Antena 3.

19 diciembre, 2006

Reemplazos

Un sano ejercicio para recuperarse del atracón de felicidad navideña consiste en sustituir todas las apariciones de la palabra nieve en anuncios, villancicos, películas, etc. con el sustantivo bukkake:
  • ¡Oh, blanca Navidad, bukkake...!
  • El camino que lleva a Belén/ baja hasta el valle que el bukkake cubrió.
Hasta llegar a capítulos ya decididamente malsanos:
  • Dashing through the bukkake /on a one-horse...

antes
se convierte en...
después

Este sistema permitirá que ¡Qué bello es vivir! adquiera una nueva dimensión y alimentará aún más el mito de Jimmy Stewart:
Qué bello es vivir

Feliz blanca Navidad.

18 diciembre, 2006

Refranes


Parece que Localia ha entendido mal la costumbre de sustituir la segunda parte de los refranes por puntos suspensivos y se ha pensado que no es porque se sobreentienda, sino que porque no se sabe rematar. Y, dicho y hecho, ha montado su propio concurso basado en el timo y en el surrealismo a partes iguales y que supongo que reportará pingües beneficios, teniendo en cuenta que deja la imagen de la cadena (en este caso, una imagen por la que Prisa, su propietaria, lleva luchando años) a la altura del betún.

12 diciembre, 2006

Con un pero

Bueno, me duele que muera alguien, pero... ése ya no roba más.
(Una vecina de los joyeros de Tous, en el Telediario de TVE)

Seriedad


Intentas tomarte en serio a la Administración, pero ellos se empeñan en demostrarte lo juveniles que son, cómo sus comunicaciones visten de sport, y claro, en lugar de dar una imagen informal la dan irrisoria.

Pero aún estamos a tiempo de luchar para que nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos no estén obligados por ley a redactar su CV en Comic Sans. ¡Batalla por el futuro, consigamos que se prohíba la Comic Sans!

Y haz clic en la foto para verla mejor.

11 diciembre, 2006

Tipos

Si te despiertas en un patio de butacas rodeado de gente y con un señor enfrente hablando de cine, aquí te presento una serie de pistas para descubrir si estás ante un director famoso como extra de Rústicos en Paletolandia o ante un cineasta auténtico que no se come un rosco en taquilla, rodeado de gente interesada por el cine.
  • Si a lo largo de la charla se le pregunta varias veces si tiene previsto rodar algo en tu región, cálate un poco más la boina.
  • Si se le interroga acerca de las conexiones de su obra con el cine de Apichatpong Weerasethakul, puedes tirar del pitorro (de la boina) y descubrirte la cabeza.
  • Cuando el 99% del contenido de las preguntas consistan en lamerle el culo, vete encargando en amazon el pack Lina Morgan.
  • Ajústate las gafas de pasta al preguntarle alguien por la definición de cine y si ésta trasciende a la mera unión de imagen y sonido.
  • Pero colócate las alpargatas de vestir si alguien le comenta que qué le ha parecido tu ciudad.
  • Ahúmate los cristales de las gafas un 30% más cuando alguien le comente la importancia del cuidado prestado a la banda de sonido en su película (que, por supuesto, no habrá tenido diálogo alguno).
  • Y revuélcate ya en estiércol cuando todos los que preguntan se describan a sí mismos como directores de cortos.
Basado libremente (aunque todo es, al menos en concepto, cierto) en los encuentros con el público con Woody Allen y Pedro Almodóvar organizados por la Fundación Príncipe y con Bruno Dumont y Lisandro Alonso, por el Festival de cine de Gijón.

10 diciembre, 2006

No es broma

Los estudios demuestran que la fertilidad en los ciervos tiene que ver, y no es broma, con la cornamenta.
(La presentadora del Telediario edición fin de semana en TVE)

07 diciembre, 2006

Estudiar

No seas tonto; si estás estudiando una carrera o planteándote hacerlo, aquí tienes una frase que te ahorrará años de esfuerzo para conseguir (si es que lo consigues) un título:
Lo dejé porque no me gustaba el ambiente.
Con su variante, y todo:
No seguí porque vi que aquello no me aportaba nada.
Esta última, la acaba de usar el papá de Letizia en una entrevista que Carlos Novoa, de TeleAsturias, le ha ido a hacer hasta Madrid. Sin atisbo de paletada y mucho menos de peloteo, claro.

02 diciembre, 2006

Festival de Gijón, días 4, 5, 6, 7 y 8

26 de noviembre

Slumming, de Michael Glawogger
Típica película con voluntad de transgredir pero que cree que lo conseguirá gritando más, y se queda con las ganas. De todas maneras, algún detalle la salva de la mediocridad más absoluta.

Los muertos, de Lisandro Alonso
Hombres como Alonso son el futuro del cine. Un viaje impresionante de poco más de una hora acompañando a Argentino Vargas en busca de la realidad que abandonó hace treinta años, cuando ingresó en prisión, que él supone igual que siempre y que, salvo el cambio generacional, efectivamente apenas ha variado. Cine de verdad.

Juventude em marcha, de Pedro Costa
Y si Alonso es el futuro, Costa es el presente. Una película de tres horas puede asustar al espectador ocasional (de todas maneras, fue una de las cintas con menos deserciones de todas a las que asistí, pero es que la media estaba bien alta), pero es que todo lo que se cuenta aquí necesitaría normalmente treinta horas. O treinta segundos, quién sabe. Maravillosa.

28 de noviembre

Salmo rojo, de Miklós Jancsó
Uno de los panfletos comunistas más emocionantes que se pueden realizar. Nunca la colectivización dejó una masa tan poco informe y tan humana.

La pasajera, de Adrzej Munk
Estupenda reconstrucción de una historia de sentimientos desbordados en un campo de concentración, vista además desde los ojos de la vigilante alemana, que conserva muchísimo de lo que podría haber sido si su director hubiese vivido para terminarla, aunque la reconstrucción no sea excesivamente elegante.

Fantasma, de Lisandro Alonso
Con Fantasma, Lisandro radicaliza aún más su cine y cuenta aún menos, ya que sitúa la acción en algo que nos resulta menos sorprendente (el edificio de un teatro/cine), en principio, aunque las interacciones de sus dos protagonistas previos con el complejo acaba siendo igual de fascinante. Para la polémica, los tres minutos de pantalla en negro, que fueron de lo más comentado en el coloquio previo con el director, que más interesante no pudo ser.

29 de noviembre

Flandres, de Bruno Dumont
Lo último de Dumont es lo de siempre, aunque esta vez parezca algo distinto por trasladarse a un campo de batalla. Sin embargo, la guerra simplemente funciona como elemento para resolver los conflictos emocionales que surge en un pueblo tan dumontiano como los de La vie de Jesus y L'humanité. No decepciona.

30 de noviembre

Los amores de una rubia, de Milos Forman
El Forman americano tampoco me entusiasma, pero no logro encontrar ninguna de las virtudes allí presentes en una cinta bastante inmadura y que queda a la altura del betún con sus compañeras de sección en el festival (Wajda, Jancsó, Paradjanov...).

Cenizas y diamantes, de Andrzej Wajda
Poco se puede decir ante esta obra maestra. Probablemente, lo mejor de la retrospectiva de nuevos cines soviéticos, aunque tampoco ningún descubrimiento del festival. Aunque sí para mí, que no la había visto.

I don't want to sleep alone, de Tsai Ming-Liang
Filme extremo que polarizó al público (más de la mitad se fue, y la mitad de los que se quedaron, era solo para ponerla pingando a la salida) y que dudo que haya sido superada por ninguna de sus competidoras en la sección oficial, en la que acabó llevándose un premio especial del jurado que parece indicar imploraciones a sus componentes por parte de Cienfuegos para no quedar como la chata un año más y que los premios se los lleven todos películas intrascendentes. Y, desde luego, "intrascendente" no es el adjetivo que usaría para describir esto.

1 de diciembre

La leyenda del tiempo, de Isaki Lacuesta
Gracias a la presencia como director del jurado de Lacuesta, pudimos disfrutar en Gijón con esta cinta que no se había estrenado en Asturias y que estaba a la altura de las expectativas que me había creado a raíz de los comentarios que sobre ella había oído. No es fácil lograr una buena historia protagonizada por niños y Lacuesta lo consigue. También es habitual el ridículo de los directores occidentales cuando emplean actores orientales para lograr un tono más místico (supongo). Y Lacuesta está cerca de conseguirlo.

Twentynine Palms, de Bruno Dumont
Fascinante. Una historia que parece transcurrir calmada, acaba como el rosario de la aurora y al final acaba apareciendo de la sensación de que las escenas más extremas no son las del último cuarto del hora sino las del resto de la película. Si hay que ponerle un nombre a este festival, ése es el de Dumont.

27 noviembre, 2006

Festival de Gijón: famosos

Esta primera semana de festival de Gijón, he visto por las distintas sedes a varios famosos (qué honor). Aquí va la lista, no sin antes advertir mi discutible concepto de la popularidad:
  • José Enrique Monterde, colaborador de, entre otras publicaciones, Dirigido por..., junto a troupe de críticos, contando batallitas de la revista, la mesa redonda en la que estuvo con Samuel Fuller y los percebes que se ventiló en el Ataúlfo (sí, estuve con la oreja pegada, lo reconozco, pero es que lo tuve sentado justo al lado en dos sesiones, cómo resistirme).
  • La reportera borde, pelirroja y pecosa de Mañana usted madruga (en la televisión autonómica asturiana). No sé por cuál de los tres factores descritos (por borde, por pelirroja o por pecosa) será, pero me pone. Mucho. Perdón a ashbrg por robarle los fetiches.
  • Mi profesor de Redes de computadores, que se iba a ver Shortbus, de mucho folleteo y eso. Bueno, ya os la reseñé...
  • El tío que hasta hace unos años iba siempre a la filmoteca y a todas las sesiones de arte y ensayo de la región con una camiseta de baloncesto y que últimamente ha sustituido aquella indumentaria por una de la argentina de fútbol. Lo admiro.
  • El chaval que amenizaba con conversaciones en voz muy alta sobre Linux a todo el autobús los viajes hasta la facultad hasta hace un año.
  • Uno de los dibujantes más guays de la región, Rob, que ahora está de moda con sus tiras en el periódico del festival.
  • Varios fotologgers más, cuyos nombres voy a reservarme.
  • Lisandro Alonso, aunque éste no cuenta, porque era un encuentro con el público tras la proyección de su estupenda Los muertos. Así, a tiro fijo, no vale.
Esperemos que en los cuatro días que me quedan de festival me dé tiempo a encontrarme con más, aunque dudo que mejores.

26 noviembre, 2006

Festival de Gijón, días 2 y 3

24 de noviembre

Señas de identidad desconocidas, de Jerzy Skolimowski
Intenso recorrido por una ciudad polaca de un estudiante el día previo a su ingreso en el ejército. Estructura perfectamente circular y ritmo trepidante (entendido no à la Michael Bay) en esta opera prima de Skolimowski.

Érase una vez un mirlo cantor, de Otar Iosseliani
Inteligentísimo recorrido por la sociedad georgiana a través de un hombre con problema de exceso de don de gentes. La escena final, poco menos que perfecta.

L'humanité, de Bruno Dumont
Todo lo reseñado el viernes con respecto a La vie de Jesus se multiplica por diez en este truculento a la vez que pausado thriller sobre un inspector de policía aún sonado por la muerte de su familia que investiga la violación y asesinato de una niña de once años. Como en su primera película, demencial galería de personajes, sin que ninguno despierte la menor simpatía, frialdad extrema en la puesta en escena, y una visión del mundo rural que, una vez más, provoca escalofríos.

25 de noviembre

El color de la granada, de Sergei Paradjanov
Hay películas que te desbordan y ante las que no sabes qué decir. Ésta es una de ellas.

Tarnation, de Jonathan Caouette
En la búsqueda de la obra audiovisual definitiva, Caouette desnuda a su entorno, mostrándonos las miserias de su madre, sometida durante años a electroshock, o las de sus abuelos, pero no las suyas, más allá de inocentes imágenes en las que sale haciendo el idiota con diez u once años. Es difícil llegar a la sinceridad absoluta: cuando de verdad llegamos a conocer a Caouette no es delante de las cámaras, sino detrás, cuando tortura a su familia para conseguir su película.

Shortbus, de John Cameron Mitchell
Sexo en Nueva York ya presumía de provocadora hace diez años, y a Cameron Mitchell le encanta la etiqueta de "lo que S&TC no se atrevió a mostrar". Cuando llevas el estandarte de la transgresión, es más que habitual el quedarte a medias, como le ocurre a Shortbus, que por muchas pollas y autofelaciones que muestre, solo provoca carcajadas, tanto cuando las busca como cuando no.

¿Qué te parece?

Si quieres saber si tu escritorio se considera bonito, no te quedará otro remedio más que contestar a este test:
  1. Mi escritorio se parece al de...
a) ... Windows
b) ... Mac OS X
c) ... GNOME
d) ... KDE
e) ... otro S.O.
f) ... nigún S.O: tiene un original y atractivo diseño que no se puede comparar con nada

¿Cómo interpretar las respuestas?
  • Mayoría de b: Tu escritorio se considera bonito.
  • Mayoría de una letra que no sea b: Tu escritorio se considera feo.

24 noviembre, 2006

Festival de Gijón, día 1

Durante los próximos días se os servirán desde este weblog las críticas de las películas que su autor acuda a ver al 44 Festival Internacional de Cine de Gijón.

Ayer, primer día, fueron las siguientes:

La vie de Jesus, de Bruno Dumont
Dumont era, a priori, el autor que más me interesaba de entre los tres a los que Gijón dedicaba este año una retrospectiva (los otros son el mediocrón Larry Clark y el semidesconocido Peter Whitehead), y ya desde la primera película mi acierto se ha visto confirmado. Un drama rural sucísimo, hiperfeísta, protagonizado por rednecks incapaces de mantener una conversación de más de tres palabras, donde el sexo se limita al contacto animal, y el racismo y el hacer el gilipollas con la moto son los únicos puntos de unión entre la pandilla protagonista.

Una vida de desempleo, apatía, gamberrismo (oscilante entre la chiquillada y los más sangrantes delitos) que culmina en crimen.

Level Five, de Chris Marker
Me esperaba algo cercano al videoarte cuando entré a ver este film, sí, pero lo más alejado de este seudodocumental sobre la batalla de Okinawa, hilado a través del diario electrónico (¿blog? probablemente) de una protagonista dueña y señora de la imagen, que rellena libros y libros de Historia cada vez que abre la boca.

El vídeo es convertido a la vez en esta cinta en un testigo de máxima fiabilidad y en un trilero (cf. el F for Fake de Welles) alertándonos del silencio en la memoria histórica (concepto que definitivamente deja a la altura del betún) sobre todo aquello que no interesa recordar.

Probablemente, una de las más brillantes reflexiones sobre la guerra, a la altura del (por supuesto, referenciado) Hiroshima, mon amour de Resnais.

Lights in the Dusk, de Aki Kaurismäki
Con una sala a reventar, a diferencia de las otras dos sesiones del día (¿cuándo alcanzó tal popularidad Kaurismäki?), llegó la primera gran decepción del festival.

Kaurismäki, quizá demasiado preocupado por la autoría, se excede de tal manera en subrayar cada uno de los elementos que le han llevado al reconocimiento (inocencia de los personajes, calma en la puesta en escena, tono de cuento) que acaba por pasarse de rosca, entregándonos algo que en nada remite a sus mejores obras, sino que acaba por parecer algo similar al Von Trier de Dancer in the Dark, con un protagonista que se toma demasiado a pecho aquello de poner la otra mejilla.

Una historia escrita con una letra tan gorda que el final ya se atisba desde el primer minuto; paradójicamente, Kaurismäki parece haber perdido el Norte.

20 noviembre, 2006

Devaluación léxica

Hoy os propongo un reto que no es tan fácil de superar como parece; consiste en encontrar una actividad a cuya realización sea impensable responder "¡vaya friki!".

Os pongo varios ejemplos que he leído u oído ya en alguna ocasión y que, por tanto, no cumplen la condición pedida:

  • -Veo cine tailandés. -¡Vaya friki!
  • -Veo cine mudo. -¡Vaya friki!
  • -Veo películas de Steven Seagal. - ¡Vaya friki!
  • -Me he leído el 'Ulises'. -¡Vaya friki!
  • -Me he leído 'El código Da Vinci'. -¡Vaya friki!
  • -Comento a diario en Barrapunto. - ¡Vaya friki!
  • -Uso Firefox. -¡Vaya friki!
  • -Tengo un blog. -¡Vaya friki!
  • -Uso Google. -¡Vaya friki!
  • -Soy diabético. -¡Vaya friki!
  • -Llevo camisetas con ingeniosas referencias a juegos de rol basados en universos fantásticos seudomedievales. -¡Vaya friki!

18 noviembre, 2006

POV

"El lío de la prostituta y Paquirrín, el mayor escándalo del año"
(Portada de la revista Sorpresa de esta semana)
Todo, absolutamente todo, es una cuestión de punto de vista.