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01 diciembre, 2007

Festival de Gijón, resto de días

Lunes 26

Unas fotos en la ciudad de Sylvia, de José Luis Guerín
Me sumo a todos los que opinan que ésta es la obra importante y es la estrenada en salas (no muchas) la que está más cerca de la anécdota. Impresionante de cabo a rabo, en esta sesión, además, acompañada de música en directo.

Batalla en el cielo, de Carlos Reygadas
El más perjudicado con la retrospectiva de la obra de Reygadas es el propio autor, ya que aunque sus títulos puedan llegar a engañar por separado, vistos todos juntos revelan una obra en la que las ambiciones y las pretensiones superan en varios órdenes de magnitud al talento y al buen hacer del director. De todas maneras, no tan irritante como Luz silenciosa.

Martes 27

El amor es más frío que la muerte, de Rainer Werner Fassbinder
Un Bonnie and Clyde visto por Fassbinder, cuya historia no es especialmente memorable, y que solo deja entrever ligeramente lo que posteriormente daría de sí la obra del alemán. Y aun así, merece mucho la pena.

Import/Export, de Ulrich Seidl
A pesar de los muchos defectos del cine europeo con etiqueta rompedor/provocador aunque tierno/conmovedor, Seidl consigue cierta solidez en esta obra articulada a través de dos historias paralelas: un "Import" protagonizado por una heroína sacada directamente de cualquier Von Trier, y un "Export" con dos personajes indigentes-y-graciosos, à la, por ejemplo, Kaurismaki. Demasiado complaciente con el público para ser Seidl, por muchas escenas pornográficas que incluya.

Fay Grim, de Hal Hartley
Con una historia sin el menor sentido, rodando una vez más el 80% de los planos torcidos (no hubo ocasión para preguntarle el porqué a Hartley, pues se canceló el encuentro con el público previsto para el final, aunque en la presentación indicó que ha decidido que, a partir de ahora, solo rodará más secuelas de esta historia [!!!]), Hartley consigue un resultado magistral. Todo está rodado perfectamente, y es una delicia ver cada una de las escenas.

Jueves 29

Una muchacha sin historia, de Alexander Kluge
Completamente inocua, olvidada desde casi antes de que empezase.

El silencio antes de Bach, de Pere Portabella
Me resulta incomprensible la enorme admiración con la que se ha saludado este retorno a la dirección de Portabella. Plausible por arriesgado, sí, pero un muermo ensayístico que no se sostiene por ningún lado, también. Cuando eres Godard, puedes rodar estas cosas; si no, mejor qeu no.

Las amargas lágrimas de Petra von Kant, de Rainer Werner Fassbinder
El teatro es el teatro, y el cine es el cine. Un libreto perfecto como el de Las amargas lágrimas... no garantiza una buena película, a no ser que se tenga mucho talento para rodar algo tan orientado a la escena; por suerte, a Fassbinder le sobra y consigue que la cámara devore a la obra y que en ningún momento se parezca a un "Estudio 1". Genial, sin más.

26 noviembre, 2007

Festival de Gijón, día 4

Domingo 25

Alemania en otoño, de VV.AA.
Envejecidísimo filme sobre revueltas estudiantiles, que provoca el mayor de los estupores cuando suena de fondo la Balada de Sacco y Vanzetti, de Joan Baez. Lo único destacable (y mucho), el estupendo episodio de Fassbinder. Para olvidar el resto.

Crónica de Anna Magdalena Bach, de Danièle Huillet y Jean-Marie Straub
Tampoco era tan difícil que a alguien se le ocurriese retratar la vida de un músico a través de su música y no a través de majaderías (véase Amadeus). La idea funciona estupendamente, en una película que emociona desde el inicio hasta el fin.

Luz silenciosa, de Carlos Reygadas
Comenzaré por relatar la espantada del pleno de la crítica española allí presente (Monterde, Losilla, Marías...) cuando comenzó el encuentro de Reygadas con el público posterior a la película y terminaré por decir que no me sorprende: cine pagadísimo de sí mismo que ofrece muchísimo menos de lo que presume, aunque no llegue a constituir (del todo) una mala obra, merced a algunos aciertos aislados entre los que, desde luego, no se encuentran las mamarrachadas de prólogo y epílogo.

24 noviembre, 2007

Festival de Gijón, días 1 y 2

Un año más, en estas fechas toca crónica del Festival Internacional de Cine de Gijón. Allá vamos, por orden:

Jueves 22


The Darjeeling Limited, de Wes Anderson
Compendio de todos los defectos del grupo de nuevos realizadores americanos procedentes del videoclip (Jonze, Gondry, Roman Coppola, que aquí ejerce de guionista), que hace replantearse las virtudes que en su día se le puedan haber visto a algunas de sus obras. Entre la fallida búsqueda de la complicidad con el espectador, el supuesto misticismo que aporta el rodar en la India, los "bonitos" planos a-cámara-lenta-con-música-a-tope, lo irritantes que son Jason Schwartzman y Adrien Brody o el choque de culturas tan superfuerte, o sea, tía, de colocar un iPod en un paupérrimo poblado indio, me quedo con la única virtud que le he encontrado: que no ganará el festival, ya que está fuera de competición.

Signos de vida, de Werner Herzog
Un Herzog primerizo que, en realidad, difiere bien poco del que caracteriza a sus clásicos: el descenso a la locura de un soldado condenado a la paz. Nunca se habían visto en cine unos fuegos artificiales tan hermosos.

Japón, de Carlos Reygadas
El realizador mexicano busca turbar en cada escena, consiguiéndolo siempre. Inolvidables las escenas de sexo y muy discutible el final.

Viernes 23

Tetsuo, de Shinya Tsukamoto
Obra de mucha relevancia en el contexto cyberpunk, pero que vista hoy aquí, ha perdido la mayoría de su atractivo cinematográfico, aunque alguna escena sí que haya conservado su fuerza, especialmente la que combina sexo y tuneladoras.

Le filmeur, de Alain Cavalier
Un paso más allá de Tarnation, aquí no solo se retrata la decadencia de la familia del director, sino la suya propia. La vejez y el cáncer rodadas con una cámara casera, conforma un film que rebasa barreras de exhibicionismo, pero que resulta menos cargante que la propuesta de Caouette, además de verse libre de todos los defectos que conlleva una opera prima, dado que esto se acerca más a la póstuma.

Las variaciones Marker, de Isaki Lacuesta
Acertado recorrido-collage por la obra de Marker, con guiños también a su desconocida figura. Bien realizada, quizá sobre el capítulo en el que se aprovecha, sin venir demasiado a cuento, a la protagonista de la segunda parte de La leyenda del tiempo. Precedido por dos cortos curiosos del crítico Gonzalo de Pedro.